La función del lenguaje en el aula. La declaración y juicio…

Ser, Saber Hacer, Saber Ser .

 

Nuestros estudiantes están viviendo permanentemente una acción educativa, que se relaciona con el ámbito cognitivo, esto es el saber. Pero no es suficiente que este conozca y comprenda conceptos, definiciones, teorías, axiomas, procesos, modelos, etc.; también es necesario que descubra que ese saber tiene un ámbito de aplicación, que la justificación teórica es la base para el saber hacer. Por otro lado sabemos que esos estudiantes son seres emocionales, que están viviendo el saber y el saber hacer desde un estado de ánimo particular, rescatando e interpretando la realidad de sus experiencias previas, de su historia y proyectan desde ahí sus expectativas, eso sin duda tiene una particular importancia, ya que hoy es igual de importante saber ser, dado que estamos en una sociedad que nos exige que seamos capaces de comunicar de manera efectiva, trabajar con el otro en armonía colaborando y cooperando, es decir, mostrar estas y otras capacidades que tiene que el saber ser.

 

La función del lenguaje en el aula. La declaración y juicio.

Cuando queremos describir una situación particular y si la observamos en el mundo real es posible afirmar dicha situación como verdadera o falsa. Esta función declarativa afirmativa es posible demostrar cual es su valor de verdad ya que viene la observación desde el mundo real.  Puedo declarar de manera afirmativa: “un alumno está al interior de la sala de clases”, basta con chequear si dicho alumno está en la sala de clases para ver si esta afirmación es verdadera o falsa.

Resulta obvio lo expuesto, sin embargo hay que detenerse un momento en la reflexión cuando la declaración se origina desde el discurso, desde la palabra o del mundo interior, del mundo emocional, se puede declarar: “Los mejores alumnos son los del 2do medio A”, “El es el peor alumno que tengo”, estas declaraciones abren o cierran posibilidades tanto para quien las emite como para quien las escucha. Es el juicio una declaración que se origina desde el mundo emocional y podemos observar juicios fundados, infundados, autorizado o de experto y desautorizados. “Christian es irresponsable, llega tarde a clases”, “es irresponsable no cumple con los plazos”, “es irresponsable porque no entrega completa la tarea”. Podríamos preguntarnos ¿Christian siempre es irresponsable?. Hay que identificar el ámbito y el contexto del juicio, por lo que debemos ver cuales son las evidencias y como podemos demostrar dicho juicio, por otra parte es posible que el juicio tenga que ver con una referencia desde el experto que puede emitir un juicio que el resto lo validará como tal y desde esta perspectiva también es posible modificar un juicio identificando la acciones que se debe realizar para aquello.

Oir y Escuchar

Siempre estamos opinando, es decir, emitiendo juicios, tanto positivos o negativos. Por lo que estamos escuchando estos juicios mas que oyéndolos, ya que escuchar es interpretativo, en primer lugar porque se relaciona con el pasado, en estamos en Chile y si un chileno oye la frase  “18 de septiembre” este chileno escuchara “fiestas patrias”, “chicha y empanadas”. Si alguien oye la frase “11 de septiembre” escuchara algo distinto si esta en Chile o USA, por eso se relaciona con el pasado en sentido de sus experiencias vividas. En segundo lugar mi escucha tiene que ver con mi presente, es decir con las emociones y el estado de ánimo que están viviendo en ese momento en mí, sin duda escuchar es distinto si estoy con rabia o alegría para un mismo oír. Finalmente mi escuchar también tiene que ver con el futuro, esto es con las expectativas que se tienen al oír. Luego así interpretamos la realidad desde el pasado, presente y futuro,

El juicio de confianza y el compromiso

Los profesores debemos estar atentos a que nuestros juicios sean juicios de confianzas. Un juicio de confianza cumple con tres condiciones:

Se emite con responsabilidad: Digo “algo” y Cumplo “ese algo”

Se emite con sinceridad: Digo “algo” y Pienso “en ese algo”

Se emite con conocimiento: Digo “algo” y Hago “ese algo”

Es ahí cuando nuestros estudiantes están dispuestos a involucrarse en la acción educativa, si advierte esa coherencia en el profesor.

El compromiso tiene una estructura que es útil conocer para establecer la diferencia cuando nos encontramos frente a una queja o un reclamo, situación común en la relación profesor-estudiante, frente a un petición realizada a un otro se debe concretar una promesa sobre la petición realizada desde el otro, para esto se verifica las condiciones de la petición para ver si es posible genera la promesa y cumplir lo pedido. Al analizar la promesa hay que reconocer los costos de esta para generar conformidad. Por esto último es necesario especificar las condiciones de satisfacción de la petición. Este circulo de compromiso entre la petición y promesa hay una posibilidad de declinar, en ese declinar se analiza los consecuencias y la negociación (modificación)  o no de la petición y la promesa.

La queja entonces es inútil, ya que esta no tiene compromiso es acrónica, pero el reclamo es posible ya que tiene que ver con el compromiso entre las partes.

Cómo aprender? y las barreras para aprender.

 

 

 

 

Es importante advertir que para aprender existe etapas en este proceso:

1. Declarar ignorancia frente al nuevo conocimiento

2. Declarar interés por aprender el nuevo conocimiento

3. Prometer a entrenarse

4. Autorizar a alguien para que me enseñe según instrucciones y aceptar juicios

5. Entrenarse  y entrenarse

6. Practicar y practicar

En este proceso de aprender hay barreras que pueden interferir:

1. Ser incapaz de decir “no se”

2. Rechazo a lo nuevo

3. Creer que lo hace lo hace bien

4. Temor a equivocarse

5. Incapacidad para dejar a otro que me enseñe

6. No dedicar tiempo y energía

7. Poner metas muy altas

8. Vivir el aprender como dando siempre examen

9. Ser ciego cognitivo, es decir, no tener preguntas

 

Christian Marcelo Yáñez Villouta

cyanez@ucinf.cl

Profesor de Matemáticas y Computación. USACH

Docente Universitario en el área de Informática / Informática Educativa

 

Palabras claves: Educación en las Emociones – Comunicación Efectiva

Las Emociones en la acción Educativa

Christian Marcelo Yáñez Villouta

cyanez@ucinf.cl

Profesor de Matemáticas y Computación. USACH

Docente Universitario en el área de la Informática / Informática Educativa

 

Palabras claves: Educación en las Emociones – Comunicación Efectiva – Acción Educativa

“Un cambio en el estado anímico produce un cambio en la forma del cuerpo y, a la inversa, un cambio en la forma del cuerpo produce un cambio en la forma del alma”. Aristóteles

Al interior de la sala de clase se esta viviendo un espacio educativo que esta compuesto por distintos elementos, tanto tangibles como intangibles, hay un profesor, estudiantes, pizarra, pupitres, libros, cuadernos, métodos de enseñanza, tipos de aprendizajes, etc.

Los más importante es que existe en ese espacio una relación que se establece entre el profesor y los estudiantes, una relación socio afectiva. Muchos coinciden que en función de esta relación se determina un momento propicio o no para facilitar el proceso de enseñanza-aprendizaje, más aún esta relación es entre el profesor y con cada uno de los estudiantes, desde la particularidad e individualidad de cada uno de ellos.

 

 

 

En el proceso de enseñanza-aprendizaje se involucra el profesor y sus estudiantes por medio de una acción educativa. Esta acción involucra tres aspectos, el primero de ellos tiene que ver con el Saber, es decir, establecer el ámbito cognitivo, conocer y  comprender  un área o temática especifica. El segundo aspecto es el Saber hacer, dado que se ha establecido el Saber entonces es posible que hacer con ese conocimiento, cual es su ámbito de aplicación. Finalmente el Saber Ser aspecto que esta presente en este proceso y tiene que ver con el ámbito de las emociones y el estado de ánimo del individuo.

La acción educativa la vive no solo el estudiante también el profesor, cada uno desde su rol, cada uno desde su yo; ambos tienen que estar concientes desde donde están viviendo esta acción (acción educativa).

Sin duda que conocer, descubrir y tomar conciencia desde que emociones y estado de ánimo se esta viviendo el proceso de enseñanza-aprendizaje constituye  un desafió y una responsabilidad que se debe considerar. Humberto Maturana indica “La emoción define la acción. Es la emoción la que define cuando un gesto dado es una agresión o una caricia. Nosotros siempre estamos en una dinámica emocional, en un fluir de un dominio de acciones a otro en la historia de interacciones recurrentes en la que vivimos”. Esta temática ya ha sido abordada en la Inteligencia Emocional, en la Educación basada en competencias o en la Comunicación Efectiva. Pero ¿cómo un profesor es capaz de facilitar el aprendizaje en sus estudiantes?, sino esta conciente del momento emocional en el cual está, o si no es capaz de advertir en su estudiante cual es el estado de ánimo que no le permite conectarse con ese aprendizaje. Aun más que hacer cuando cada uno de esos estudiantes en el aula está en un estado emocional distinto, ¿cómo determino entonces una estrategia para centrar la mira en sus deseos, motivaciones y sentimientos?

 

Susana Bloch [1] define 6 emociones básicas universales y aculturales y están en la base del comportamiento humano y que siempre tiene estos tres componentes: es algo que “está en el medio”, entre lo mental y lo físico. Desde es el mundo de las emociones y los estados de animo es que aprendo Saber Ser y desde ahí es que me conecto con el Saber y el Saber hacer, es desde ahí es como el profesor y el estudiante visualiza un rango de posibilidades o no y esto tiene consecuencias en el proceso de aprendizaje. Desde las emociones es que un profesor emite juicios, muestra su coherencia en la comunicación con sus estudiantes, pero los estudiantes también lo hacen desde ahí: hay una respiración, una expresión facial y postura corporal de la que hay estar conciente. Y es el estado de ánimo es que nos predispone emocionalmente para ver y actuar en la vida y en la sala de clases.

En un estudiante el estado de ánimo pueden abrir o cerrar posibilidades en el aprender y un profesor la posibilidad en enseñar. Las declaraciones que se experimentan en la relación con el estudiante, como por ejemplo, la resignación, cuya acción verbal se traduce en  “no hay nada que pueda hacer, estudio pero no aprendo”, el resentimiento, en  “no tengo mas oportunidad, el profesor es el responsable, pero no importa ya que ya advertirán el error que se cometió”, la apertura en “declaro que no sé y estoy dispuesto a aprender”, el asombro en “no entiendo pero me gusta”, entre otras están condicionando el éxito o fracaso de una acción educativa.

Finalmente, éxito o fracaso del proceso de enseñanza-aprendizaje no esta radicado  exclusivamente en la definición de buenas estrategias educativas, en la planificación curricular, en planificación de actividades. Ya que en este proceso intervienen y se diseñan para y con los estudiantes y son ejecutadas por el profesor, seres humanos que están permanente conectándose con la realidad por medios de sus emociones.


[1] Susana Bloch, psicóloga de la Universidad de Chile y Directora del Centro de Investigaciones C.N.R.S. (Centro Nacional de Investigación Científica de Francia), en el Instituto de Neurociencias de la Universidad Pierre et Marie Curie, en París. es especializada en neurofisiología, creadora original del método científico Alba Emoting.